Charter y Cruceros
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| Por propia experiencia y por constatación con la de compañeros dedicados profesionalmente a diferentes actividades de riesgo, lo de tratar de influir en la mente con la propia mente, o ser consciente de la propia consciencia y tratar también de influir en ella desde ella misma, no pasa de ser un ejercicio de fantasía y sugestión, que al igual que las soluciones químicas, nos alienan aun mas. |
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El método mas lucido para recobrar la calma es entregarse a una actividad absorbente y gratificante,”for the sake of”, por el gusto de hacerla; y para esto, si realmente nos gusta la mar, la navegación es perfecta.
No solo tenemos que poner plena atención en las rutinas y maniobras, sino que alternaremos momentos de intensa actividad con otros de total contemplación tratando percibir los sutiles cambios en los elementos para conseguir un cómodo paso de la ola, un rumbo estable, seco, intuyendo la mejor metida del timón y
el arrumbamiento más apropiado.
Corrientes y mareas, vientos y olas, nubes y claros, perfiles de costas, el horizonte de la mar, los seres marinos, la posición del Sol, de la Luna, la bruma... Como absorbente, desde luego la navegación lo es. |
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Todas las culturas tienen, más o menos claros, mecanismos que ayudan a recobrar la calma. Pero para no confundirnos con las ideas
abstractas, podemos observar el comportamiento concreto de unos animales muy
marinos: las gaviotas, ya que parece que en algunas culturas animales (se les llama así cuando presentan hábitos aprendidos, no instintivos) también se da.
La mayoría de los días se los pasan o bien posadas en los arenales -al tanto de la marea- o bien volando a mediana o baja altura por los acantilados; sus trayectos tiene el carácter de traslado y están relacionados con sus hábitos vitales.
Pero los días de viento entablado acuden al barlovento de acantilados donde
arribe este viento creando corrientes ascendentes de aire, para en ellas ganar
altitud, y desde allí planear sin batir un ala a lo largo de kilómetros y de la misma guisa, regresar al punto de partida para repetir la maniobra durante horas y horas. |
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